Todos los días tienes oportunidades de mostrar buena voluntad. Todos los días se te presenta la alternativa de hacer lo que más te conviene a ti o lo que más conviene a otra persona. A veces puede resultar difícil obrar bien, sobre todo cuando la persona con la que debes tratar no ha obrado bien contigo. Podría parecerte que los demás no se merecen que los trates con amor y amabilidad, o que no vale la pena que te sacrifiques por ellos. Sin embargo, Yo no dije: «Trata a los demás como te hayan tratado a ti». Mi código de conducta trasciende con mucho el concepto que se tiene habitualmente de la justicia. Quiero que vivas en un plano superior. Cualquiera puede portarse bien con quienes se portan bien con él. Más mérito tiene la persona capaz de portarse bien con quienes se portan mal con ella, y por tanto goza de más bendiciones Mías.
