Generosidad

Un buen día

Junio 2009 | Publicado en Generosidad

«Solo un día más, solo uno más», me repetía interiormente mientras avanzaba por el camino polvoriento que conducía a la entrada del hospital. A pesar de que era temprano, ya sentía el sol con fuerza en la nuca. Me dolían los brazos por el peso del cajón de remedios e implementos que llevaba. Era el quinto y último día en que un grupo de médicos voluntarios iba a prestar atención gratuita en una zona rural de Nigeria, y varios integrantes de La Familia Internacional estábamos asistiéndolos. 

Dando se sale ganando

Junio 2009 | Publicado en Generosidad

Compilado a partir de los escritos de David Brandt Berg

Es notable el aura de satisfacción y hasta la luz que irradian las personas que tienen el hábito de dar. Ya sea que ofrezcan su tiempo, su dinero, su ayuda, su amistad o unas palabras de aliento, pareciera que aparte de vivir contentas, siempre tienen suficiente para compartir con los demás. Jesús explicó el porqué: «Dad y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo» (Lucas 6:38).

Remedio para la soledad

Junio 2009 | Publicado en Generosidad

Pregunta: ¿Cómo puedo paliar la profunda soledad que siento a veces?

Respuesta: Si sufres de soledad, ¡desde luego compañía no te falta! En el mundo moderno muchas personas se sienten solas, sobre todo en las grandes urbes. La vida en nuestras megalópolis se ha descrito acertadamente en términos de millones de personas solitarias que viven juntas. 

Nuevas versiones de la cigarra y la hormiga

Junio 2009 | Publicado en Jesucristo

En una clase de moral que se celebra semanalmente en un colegio de enseñanza primaria, se les pidió a los alumnos que dijeran cuál habría sido a su juicio el mejor final de la conocida fábula de la cigarra y la hormiga. En dicha fábula de Esopo, la cigarra desperdicia los meses de verano cantando mientras la hormiga almacena con laboriosidad alimento para el invierno. Cuando por fin llegan los fríos, la laboriosa hormiga y sus compañeras se hallan a salvo y con todas sus necesidades cubiertas, mientras la cigarra tiene que buscarse la vida y acaba por morirse de hambre.

Enciende tu luz

Diciembre 2006 | Publicado en Navidad

En esta temporada navideña el mundo gime y se lamentapor las pérdidas y tragedias del año. Muchas vidas quedaron truncadas y muchos sueños se desbarataron. En todo el mundo la gente necesita ver esa luz de amor que vino a la Tierra para iluminar su vida, de la cual el profeta Isaías escribió: «El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos» (Isaías 9:2, RV95).

San Francisco y el primer pesebre

Diciembre 2006 | Publicado en Navidad

De joven, Francisco de Asís era aficionado a los bienes materiales, sobre todo a los hermosos atuendos de la tienda de su padre, que era un acaudalado mercader. Un biógrafo describe al joven, apuesto y alegre Francisco como «el rey de la juerga». Eso cambió cuando a los 20 años participó en una escaramuza con una ciudad rival. Lo capturaron y lo mantuvieron prisionero durante más de un año. Regresó a casa muy debilitado a causa de una grave enfermedad.

Dar a Dios

Julio 2006 | Publicado en Fe

Aún recuerdo la época en que yo estudiaba en la universidad y subsistía penosamente con apenas 25 dólares mensuales, en una pequeña casa rodante de 4 metros, con mi mujer y dos hijos pequeños. Un día ella comentó que Dios nos bendeciría si dábamos el diezmo1 de lo poco que teníamos.

Al principio protesté aduciendo que no podíamos permitírnoslo. Pero cuando oramos para consultar al Señor, abrimos la Biblia justamente en el pasaje que trata de una viuda que echó sus dos últimas monedas —de ínfimo valor en aquella época— en el arca de las ofrendas (Marcos 12:41-44).

Receta divina para una sana economía

Julio 2006 | Publicado en Éxito

La solvencia es un poquito como la salud: no existen santos remedios ni panaceas para conservarla. Una economía sana depende de numerosos factores que se deben tener en cuenta con regularidad.

Para conservar o recobrar la salud física se requiere un equilibrio entre varios factores: alimentarse bien, dormir bien, hacer ejercicio con frecuencia, beber abundante agua, vestirse como corresponde de acuerdo con la temperatura ambiente, evitar el estrés, cuidar la higiene, evitar las infecciones, etc. Uno no puede pensar que con solo comer bien estará saludable; los demás elementos también son importantes. Todos juegan un papel en el programa de salud de Dios y se complementan unos a otros.

Dedica tiempo a los demás

Marzo 2006 | Publicado en Altruismo

Es fácil que, aun siendo una buena persona, te encierres en tu propio mundo. Al fin y al cabo, te da la impresión de que no das abasto con el trabajo y las obligaciones que tienes. Lógicamente, pues, dispones de muy poco tiempo para los demás.

Cuando estuve en la Tierra, también tenía mucho que hacer, particularmente durante la época en que llevé a cabo Mi ministerio público. Apenas contaba con tres años y medio para cumplir Mi misión. Sin embargo, me entregaba a las personas, aun a las que, según algunos, no se lo merecían. 

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