Se aproxima el fin

—¡Acabo de leer un libro que me ha dejado pasmado!

Mi amigo, que normalmente se toma la vida con soda, estaba bastante exaltado.

—¡Te digo que esto va a pasar muy pronto!

—¿El qué?

—¡El fin del mundo tal como lo conocemos hoy!

Mi amigo procedió a suministrarme una retahíla de datos y estadísticas para convencerme.

—¿Sabías que en los últimos 20 años la temperatura del océano Ártico se ha incrementado ocho veces más que en los 100 anteriores?

Asentí con la cabeza. El calentamiento global está en las noticias todos los días.

—La producción mundial de petróleo prácticamente ha llegado a su punto máximo, pero la demanda sigue aumentando, sobre todo de parte de los gigantes emergentes: la China y la India. A menos que se descubran nuevas reservas, en pocas décadas podríamos quedarnos sin petróleo. ¿Qué pasará entonces? Aparte de eso, la superpoblación, junto con la deforestación, las quemas agrícolas y otros usos indebidos de los recursos naturales podrían provocar a la larga hambrunas y sequías de proporciones apocalípticas.

Era evidente que mi amigo estaba empapado del tema, aunque para mí no era ninguna novedad que el futuro del planeta sea bien sombrío. Estoy convencido de que vivimos en la época que la Biblia denomina «el tiempo del fin» o «los postreros días», y que en los libros sagrados del islam, el hinduismo y otras religiones tiene diversos nombres.

Jesús dijo que así como podemos prever las condiciones del tiempo con solo mirar el cielo, también es posible pronosticar lo que está por suceder en el mundo observando los acontecimientos que se producen y las tendencias que hay1. La actual crisis económica y la crisis medioambiental son señales inequívocas de que nos esperan cambios funestos.

Hace una generación, el oír hablar de cataclismos inminentes nos hacía evocar esas caricaturas de un chiflado de barba y pelo largo portando un letrero que rezaba: «¡SE ACERCA EL FIN!» Sin embargo, hoy en día ese personaje caricaturesco casi ha desaparecido, pues su mensaje ya no es cosa de risa ni de corrientes de opinión marginales. Un número creciente de distinguidos académicos, científicos, climatólogos y economistas predicen lo mismo, basándose en observaciones y estadísticas.

Jesús nos exhortó a estar atentos a las señales del fin, no para amedrentarnos ni alarmarnos, sino con el ánimo de prepararnos para lo que va a suceder. Pase lo que pase, Su presencia nos infunde tranquilidad: «La paz os dejo, Mi paz os doy —promete—; no se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo»2.

1. Mateo 16:2,3
2. Juan 14:27
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Curtis Peter van Gorder

Curtis Peter van Gorder

Curtis Peter van Gorder es escritor, facilitador y mimo. Vive en Alemania. V. el sitio web Elixir Mime.

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