A prueba de altibajos

A prueba de altibajos

Hay quienes piensan que para ser feliz es preciso librarse de apuros y problemas. Mientras todo marche a gusto de ellos, están bien. Eso sí, apenas sufren una contrariedad es como si se les pinchara el globo y su felicidad se esfumara. Como las circunstancias determinan su estado de ánimo, siempre temen sufrir algún chasco, y nunca son capaces de relajarse totalmente, divertirse y gozar de la vida. Con ese enfoque es imposible que disfruten de una felicidad perdurable. La felicidad que Yo ofrezco no depende de circunstancias siempre cambiantes. 

Tiene que ver más bien con Mi presencia y Mis promesas, que permanecen inalterables. Las circunstancias no inciden en las realidades eternas. «Estas cosas os he hablado para que en Mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, Yo he vencido al mundo»(Juan 16:33). No puedes esquivar todos los obstáculos que se te presenten, pero sí puedes remontarlos. No te es posible alcanzar todavía todo lo que te he prometido y he dispuesto para ti, pero te daré un anticipo de ello cuando tú quieras, donde sea que te encuentres. Puedo elevar tu espíritu por encima de esta dimensión terrenal, en la que la felicidad es frágil, y transportarlo hasta el mundo celestial, donde es sólida como una piedra. Mientras más tiempo pases conmigo, asimilando Mis palabras, llenándote de Mi amor y viendo las cosas desde Mi óptica, mejor sabrás hacer frente a los inevitables altibajos de la vida y más feliz te sentirás.

Mensajes de Jesús

Estas palabras de Jesús las captaron hombres y mujeres como tú que simplemente pidieron a Jesús que les hablara. Invocaron la promesa bíblica, que reza: «Clama a Mí y Yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces» (Jeremías 33:3). Gracias a ello obtuvieron consejo, orientación y aliento.

Los mensajes de guía y consuelo que nos vienen en los ratos de oración personal expresan el gran amor y desvelo que nos prodiga Jesús. Él habla a todos los que crean en Él, le pidan que les hable y acepten que ese suave susurro (2 Reyes 12:9) que resuena en sus corazones es la voz de Él. Tú mismo puedes oír directamente a Jesús. Para interiorizarte más sobre el tema, te recomendamos que leas este libro.

Copyright 2020 © Activated. All rights reserved.