La sonrisa de Nilo

La sonrisa de Nilo
Andrew y Nilo

Si me pongo a pensar en las personas más admirables que hay en mi mundo, me doy cuenta de que son muchas. Hay grandes personajes del pasado que lograron cosas sobresalientes; mis padres, que me criaron bien; mis profesores; y muchísima gente de buen corazón, de todas partes del mundo, que hace sacrificios para ayudar a los demás.

Una persona que me viene a la cabeza es mi amigo Nilo. Lo conocí en el mercado hace años. Yo andaba por ahí y lo vi arrastrándose. Es que Nilo está lisiado. Yo no llevaba mucho dinero conmigo en ese momento, pero tomé unas cuantas monedas y las deposité en el tazón que él sostenía en la mano. Me miró con una magnífica sonrisa y me dijo:

—Gracias, amigo.

Algo en su modo de expresarse me hizo sentirme bien por dentro.

La siguiente vez que fui al mercado me dirigí al mismo sitio para ver si lo encontraba. Apenas hicimos contacto visual, sus ojos volvieron a iluminarse y otra vez se dibujó en su rostro su afable sonrisa.

—¡Hola, amigo! —me dijo en voz alta desde el otro lado de la calle, y agitó sus manos cuando me acerqué.

Hablamos un rato y, desde ese día, cada vez que voy al mercado trato de pasar unos minutos con él.

—¿Qué tiene Nilo que lo diferencia de otras personas que veo sentadas en la calle? —le pregunté a mi mujer.

Nos quedamos cavilando un rato y arribamos a la misma conclusión:

—Su sonrisa.

A pesar de sus dificultades y discapacidad, no tiene cara de depresión, como si detestara la vida y el mundo que lo rodea. Al contrario, siempre luce una espléndida sonrisa y con tono festivo me dice: «Amigo», aunque no tenga mucho que darle.

Una persona así es grande de verdad. Siento mucho respeto por alguien capaz de afrontar con una sonrisa las penurias de la vida cotidiana y seguir adelante a pesar de los obstáculos. Si todos fuéramos así, el mundo sería más vivible.

* * *

La aflicción al corazón prueba,
tarde o temprano nos pilla,
y es sonrisa elogiable,
bella y admirable,
la que entre lágrimas brilla.
Ella Wheeler Wilcox(1850–1919)

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Andrew Mateyak

Andrew Mateyak

Andrew Mateyak es, al igual que sus padres, misionero de carrera. Trabaja en Cagayán de Oro (Filipinas) y es integrante de La Familia Internacional. Junto con su esposa Melody, imparte clases en la escuela dominical y participa en diversas obras sociales y de beneficencia. Las noticias de sus últimas actividades aparecen en Facebook: Activated CDO.

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