Mis diarios

Mis diarios

Me encontraba organizando y limpiando a fondo mis pertenencias. He vivido más tiempo en esta casa que en ninguna otra; de ahí que haya acumulado montones de cosas. Enfrascada en esa tarea, me topé con una caja en la que guardo mis antiguos diarios.

Me explico. No son diarios que detallen sucesos de mi vida; en ellos anoté peticiones de oración, respuestas obtenidas, versículos de la Biblia que invocaba y, lo más importante, palabras de instrucción que Jesús me transmitía en mis ratos de meditación y que me orientaron y me ayudaron a tomar decisiones. Hacía años que no abría esos diarios; es más, muchas veces estuve a punto de deshacerme de ellos. Son todos de distintos tamaños y modelos, y la mayoría casi ilegibles, ya que no me distingo por mi buena letra.

Me recordaron períodos de grandes dificultades, cuando parecía que muchas cosas iban mal. Al evocar esos tiempos, me sentí muy agradecida de haberlos superado, y en realidad ni siquiera tenía ganas de revivir todas esas antiguas desventuras y emociones.

Así y todo, cuando los tomé en las manos y comencé a hojearlos, hubo dos aspectos que me llamaron la atención una y otra vez. Número uno: que Dios siempre me ha amado y ha velado por mí, aun en las épocas más sombrías. Y número dos: que siempre ha contestado mis oraciones.

Al releer mis diarios, las dificultades del pasado se hicieron humo. Lo que vi revelado en ellos fue el tierno amor que el Señor me ha demostrado, guiándome por duros caminos y a través de arduas decisiones, ayudándome asimismo a mantener la vista fija en Él. Ciertos versículos bíblicos cobraron vida, y me di cuenta de que, aunque yo en aquel momento no lo entendiera, el Señor iba respondiendo mis oraciones y ayudándome a salir adelante. Sobre todo comprendí que la fe que tengo hoy se fundamenta en todas las lecciones aprendidas en las etapas más complicadas de mi vida.

Si estás pasando por un período confuso o difícil, te recomiendo que anotes tus pensamientos. Escribe tus oraciones. Apunta los versículos que quieres invocar. Escribe lo que te dice el Señor en tus ratos de oración en privado y guárdalo. Puede que ahora no veas las cosas con claridad, pero si te aferras al Señor y confías en Su amor y Sus promesas, Él te ayudará a salir a flote. A la larga entenderás y agradecerás poder ver en retrospectiva todo lo que Él haya hecho por ti.

Joyce Suttin

Joyce Suttin

Joyce Suttin es educadora, escritora y frecuente colaboradora de la revista Activated. Vive con su esposo en San Antonio (Texas) y realiza un apostolado en línea para el cual selecciona pasajes, prepara textos para edición y redacta artículos de carácter inspirativo.

Copyright 2021 © Activated. All rights reserved.