El ascenso hasta la cumbre

El ascenso hasta la cumbre

Lo escarpado del terreno no hace desistir a un montañista audaz; al contrario, se emociona frente a las dificultades. Nada lo disuade de seguir ascendiendo hasta alcanzar la cumbre. Ninguna adversidad lo hace volver atrás. Cuando ve las empinadas paredes rocosas que tiene delante, no se fija en el peligro, sino en los puntos de apoyo y en las estrechas salientes que lo llevarán a la cima. No se desanima por el rigor del entorno o el desgaste que le produce la escalada. La sola idea del triunfo lo impulsa a seguir avanzando y trepando.

Si bien la vida está llena de obstáculos, piensa que cada uno que superas es uno menos que te falta vencer. Cuando el camino se torne muy accidentado, apóyate en Mí. Déjame ir delante y guiarte en el ascenso por las escabrosas laderas. Conozco los lugares peligrosos y sé cómo sortearlos. Juntos remontaremos toda dificultad, coronaremos la cima y plantaremos en ella la bandera de la victoria.

Mensajes de Jesús

Estas palabras de Jesús las captaron hombres y mujeres como tú que simplemente pidieron a Jesús que les hablara. Invocaron la promesa bíblica, que reza: «Clama a Mí y Yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces» (Jeremías 33:3). Gracias a ello obtuvieron consejo, orientación y aliento.

Los mensajes de guía y consuelo que nos vienen en los ratos de oración personal expresan el gran amor y desvelo que nos prodiga Jesús. Él habla a todos los que crean en Él, le pidan que les hable y acepten que ese suave susurro (2 Reyes 12:9) que resuena en sus corazones es la voz de Él. Tú mismo puedes oír directamente a Jesús. Para interiorizarte más sobre el tema, te recomendamos que leas este libro.

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