Guía

Busca Mi rostro

Las victorias, batallas, triunfos, pruebas, problemas y obstáculos que enfrentas son parte de la vida. Todo el mundo afronta problemas. Mas Yo conozco todas las soluciones, y para cada mal siempre hay un remedio, o muchos. De cada proceso dificultoso se saca siempre una enseñanza y se obtiene una victoria. Cada prueba deja siempre algo positivo que contar. Si Mis seguidores acuden a Mí, se apoyan en Mí y me invocan, Yo siempre responderé y proveeré.

Mi piedra de Ebenezer

—¿Qué es eso? —me preguntó mi amiga señalando una pequeña piedra marrón sobre mi mesa de café.

Me sonreí pensando en lo rara que debía de parecerle aquella simple piedrecita. Normalmente, sobre la mesa de café la gente coloca algo más valioso o al menos más lindo. En cambio yo tenía una piedra de jardín cualquiera.

El Dios sereno

La vida es un desfile constante de contradicciones: cosas a las que aferrarse, otras que soltar; unas por las que luchar, otras que renunciar. Se nos aconseja que pongamos más esfuerzo, que nos demos un descanso, que no nos tensionemos, que tomemos mejores decisiones, que simplemente digamos que sí, que simplemente digamos que no, que nos conformemos, que no nos conformemos. Para colmo nunca falta el que te dice: «Escucha tu corazón. Nada más». ¡Claro!

Acude a Mí en la mañana

Haces bien en pasar un rato conmigo al comienzo del día. Sin Mí no llegarías muy lejos. Yo encarno la sabiduría, la fuerza y el amor.

Como dije a Mis discípulos, tu espíritu puede hallar en Mí reposo y fuerzas para afrontar la jornada.1 Puedes ceder al impulso de seguir adelante con tus propias energías en vez de tomar tiempo para hacer una pausa y entrar en la dimensión de Mi Espíritu. Sin embargo, no es así como serás más eficaz. Yo prometí renovar las fuerzas a quienes esperan en Mí.

La presencia

Ernest Shackleton (1874-1922) fue un explorador irlandés, recordado más que nada por la expedición que realizó a la Antártida entre 1914 y 1916 en la nave Endurance, viaje que describe en su libro South. Lo que pocos saben es que Shackleton contaba con una invisible fuente interior de fortaleza: su fe.

Espera en Él

Después de graduarme de la universidad estaba contenta de dejar atrás mis libros y estudios y no veía la hora de sumirme en todas las experiencias nuevas que me aguardaban en el campo laboral. Había sido buena estudiante. Estaba segura de que gracias a mi dominio de un idioma extranjero y mi buena ética profesional obtendría un trabajo que pusiera a prueba mis dotes en el campo que más me interesaba. Sin embargo, al no recibir ninguna oferta realmente interesante después de enviar mi primera tanda de currículos, me di cuenta de que aquel flamante y atractivo trabajo no me iba a salir tan pronto como esperaba.

La escalera dorada

Tomar decisiones rara vez es tarea fácil. Uno de los momentos en que resulta imperativo decidir bien es cuando se trata de una oferta de trabajo. Hace unos años mi esposa y yo nos encontrábamos en una encrucijada. Yo acababa de cumplir los 50. Cada vez que cumplimos un decenio más ocurre algo en nuestra psiquis que resulta imposible de definir. Uno cae en la cuenta de que no va a rejuvenecer, de que le quedan menos años por delante y menos fuerzas para abordarlos.

Entre vientos

El otro día mi esposa y yo nos dimos un paseo por la zona que bordea un amplio lago que ofrece un bellísimo paisaje. Contemplábamos las escarpadas montañas que lo flanqueaban por ambos costados, el río que le entregaba su caudal de agua dulce, las aves que se lanzaban en picada sobre las olas, las tonalidades siempre cambiantes y el reflejo del sol que sobre la superficie se deshacía en destellos dorados. El vasto lago y las montañas adyacentes ofrecen un clima singularmente grato y resguardado.

<Page 1 of 9>
Copyright 2021 © Activated. All rights reserved.