Guía

De la mano de Dios

En mi empeño por alcanzar algunas de mis metas y hacer realidad mis sueños, actualmente me encuentro en una situación en la que el futuro no se ve muy promisorio que digamos. Es poco lo que puedo hacer por avanzar por mi cuenta, y no logro ver adónde me conducirá el camino que he tomado.

Una taza de café

Me he dado cuenta de que los días que inicio con Dios son los mejores. Él es como una buena taza de café: aspiro profundamente el aroma, paladeo su sabor, disfruto del calorcito que me da en una fría mañana y me rindo ante sus bondades, que me proporcionan estímulo para emprender la jornada. Es algo que me motiva a levantarme por la mañana, y su grato recuerdo me acompaña luego el resto del día.

Andar con Dios

Los primeros capítulos del libro del Génesis mencionan a un enigmático personaje: Enoc. Aunque no sabemos mucho sobre él, cabe suponer que en la época de Jesús era harto conocido, ya que la epístola de San Judas alude a una profecía recibida por Enoc que guarda relación con los Postreros Días1. Este patriarca, nacido apenas siete generaciones después de Adán, fue también padre de Matusalén, el personaje bíblico más longevo2.

Mi guía de recorrido

Siempre he sido aficionado a los juegos virtuales. Recuerdo que jugaba con mi hermano menor hasta que nos dolían las articulaciones de los pulgares. Mis juegos preferidos eran los de deportes extremos y aventura/fantasía, con toda la parafernalia de armas mágicas, niveles y secuaces malvados.

Abrazar el cambio

Una situación de mucho movimiento o mucho cambio puede ocasionar incertidumbre, inquietud e incluso algo de temor, preocupación o desaliento. No sabes cómo saldrás adelante ni qué te deparará el porvenir.

Paisaje cambiado

Hoy iba conduciendo hacia casa y me pasé de donde tenía que virar. Aunque conozco bien el vecindario y he tomado esa calle miles de veces, me confundió el cambio en el paisaje.

Dios nunca nos abandona

Hace bastantes años, cuando apenas me iniciaba como misionera, en cierta ocasión tuve que tomar una decisión importante. Estaba inquieta y temerosa, y terminé lidiando varios días con aquella decisión. Al final Dios me respondió por medio de una simple ilustración.

Era una imagen de una niñita asustada que iba agarrada de la mano de su padre. A cada rato le rogaba que no la soltara.

La tarjeta bloqueada

Hace poco, después de comprar un pasaje con tarjeta de crédito, nos llevamos la ingrata sorpresa de que la compañía aérea nos había cobrado la tarifa dos veces. Contactamos a la aerolínea para que enmendaran el error y así evitar el sobrecargo y los intereses que lleva aparejados. Luego de tres llamadas telefónicas infructuosas en las que nos atendieron auxiliares de la empresa, siempre a distancia y con mala conexión, nos invadió una enojosa sensación de impotencia. Ya con el ánimo por el suelo, consultamos con nuestro banco y decidimos bloquear la tarjeta de crédito hasta que se solucionase el impasse.

<Page 3 of 8>
Copyright 2020 © Activated. All rights reserved.