Perdida en Liverpool

Perdida en Liverpool

Desde niña oí decir que Dios es omnipresente. En aquel momento ese era un concepto medio nebuloso para mí, me lo imaginaba como una especie de energía cósmica; pero desde entonces he tenido algunas experiencias que me han llevado a cambiar esa percepción.

A principios de los 70 yo tenía 18 años y estaba estudiando en Londres. Ahí conocí a Jesús de manera íntima y empecé a cultivar mi relación con Él. Me gustaba salir a dar largas caminatas sola por los parques. Tenía la sensación de que alguien caminaba a mi lado y hablaba conmigo como si fuera un viejo amigo. En lugar de sentirme sola, me sentía revitalizada.

En cierta ocasión, unos amigos de un club político juvenil me invitaron a una convención que tendría lugar el fin de semana en Liverpool. En aquella época yo estaba más metida en la cultura hippie que en política, pero se trataba de una oportunidad de visitar Liverpool y, como íbamos a compartir gastos, decidí acompañarlos.

La reunión se llevó a cabo en un recinto deportivo, y hubo varios discursos, de los que ni me acuerdo. Estaba más interesada en visitar los lugares frecuentados por los Beatles, así que la última tarde convencí a una amiga para que fuéramos a explorar juntas.

Todavía recuerdo el cielo despejado y la agradable temperatura primaveral. Lo pasé muy bien, pero cuando empezó a oscurecer caí en la cuenta de que no tenía ni idea de dónde quedaba el hostal donde nos alojábamos. Las viviendas de la zona se veían todas iguales, y las habitaciones que habíamos arrendado estaban en una casa particular, por lo que no había letreros en la calle.

Mi amiga se empezó a preocupar. Yo, en cambio, no. Sentí la misma presencia que me solía acompañar en mis caminatas por los parques de Londres. Me aseguró que todo se arreglaría. Habíamos recorrido unas 12 cuadras cuando una vocecita interior me dijo: «Gira a la izquierda». Eso hicimos, y al cabo de unos momentos vimos a los amigos con quienes habíamos viajado, conversando frente a la puerta de la casa donde nos hospedábamos. La Biblia dice: «Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia».Sin duda así fue para mí en aquella ocasión.

* * * 

Detrás de ti, una voz dirá: «Este es el camino por el que debes ir», ya sea a la derecha o a la izquierda. Isaías 30:21 (NTV)

1. Salmo 46:1 (NVI)
Rosane Pereira

Rosane Pereira

Rosane Pereira es brasileña. Desde 1975 ha sido misionera de carrera junto con su difunto esposo, Carlos Córdoba. Tiene ocho hijos y cinco nietos. Es profesora de inglés y español, traductora y escritora. Es asimismo socia de Interconnect, pequeña empresa que vincula la traducción y el aprendizaje de idiomas con el turismo y el ecoturismo en la zona de Río de Janeiro.

Más en esta categoría: « Ser antes que hacer Da el paso »
Copyright 2019 © Activated. All rights reserved.