Hacerse tiempo para orar

Hacerse tiempo para orar

Pregunta: Soy consciente de que la oración es importante y deseo valerme de ella para comunicarme con Dios; pero nunca encuentro tiempo para orar. ¿Cómo puedo hacerlo teniendo en cuenta lo apretada que está mi agenda?

Respuesta: Todo tipo de comunicación toma tiempo,y comunicarse con Dios también. Sin embargo, es erróneo considerar que podríamos emplear mejor en otra actividad el tiempo que dedicamos a la oración. Por muy ocupados que estemos, si nos detenemos a orar logramos mucho más que si no lo hacemos. Es una inversión. Una vez que empieces a cosechar los resultados, te preguntarás cómo te las arreglabas sin orar. Veamos a continuación unos cuantos consejos para adquirir la costumbre:

Hay que hacer un esfuerzo. Como cuando se quiere cultivar cualquier hábito, hace falta determinación. Sin embargo, a la larga te acordarás de ello cada vez más seguido.

Da prioridad a los momentos de oración. Siempre tenemos tiempo para lo que consideramos más importante.

Cuando planifiques tu día, resérvate espacios para orar. Si lo dejas para cuando termines todo lo demás, ese momento nunca llegará. Ve probando hasta dar con la hora del día que te va mejor. Si un día te saltas tus ratos habituales de oración, no te des por vencido. Inténtalo de nuevo al día siguiente.

Fíjate un objetivo que puedas cumplir. Lo que cuenta no es la extensión de la oración, sino tu fervor y sinceridad, y la fe que tengas en que Dios te responderá.

Aprovecha los momentos libres o ratos muertos. Ora cuando paras para tomarte un café, mientras cocinas, te duchas o paseas al perro, cuando estás en un atasco de tránsito, mientras esperas a alguien, mientras duermes al bebé… mejor dicho, en cualquier momento.

Reza antes de emprender una tarea. «Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas» (Proverbios 3:6). En muchos casos con un par de frases basta.

Ora a la primera señal de dificultades. Pídele a Dios claridad mental, serenidad, fuerzas, inspiración o soluciones, lo que sea que necesites en ese momento. Te lo concederá (Mateo 7:7).

* * *

Orar sin cesar
(1 Tesalonicenses 5:17)

Para que Dios te oiga no es necesario que te postres en el suelo y te pongas a rezar frenéticamente. Orar es algo que puedes y debes hacer en todo momento, mientras realizas otras actividades. Es como pensar caminando. Si piensas y oras sobre lo que estás haciendo y le pides a Dios sabiduría, Él te la dará(Santiago 1:5).—David Brandt Berg

Copyright 2019 © Activated. All rights reserved.