Año Nuevo

Mi diario

Cuando se me ocurrió inicialmente, como propósito de Año Nuevo, la idea de llevar un diario de vida, la descarté de plano. Demasiados propósitos anteriores habían quedado en el tintero y presentí que terminaría el año con un diario de puras páginas en blanco. Además me dije a mí misma que no tenía tiempo para una tarea más.

Sin embargo, acababa de terminar un curso de asesoramiento en el que llevar un diario era un requisito. El instructor había insistido en que cultiváramos el hábito de anotar nuestros pensamientos, ideas, planes, experiencias, preocupaciones, miedos y triunfos. Constituía un paso importante para llegar al autoconocimiento —nos explicó—, y añadió que era esencial para poder ayudar a otros a resolver sus problemas.

La hoja en blanco

Toda en blanco estaba la hoja, ancha
como un mar albo de vasto tamaño.
En las manos de Dios, el nuevo año
tenía aspecto impecable, sin mancha.

Mi capitán

A comienzos del año emprendí un viaje. Sentada al borde del agua, respirando el aire salobre del mar, tuve sentimientos encontrados de entusiasmo y vacilación al recorrer con la mirada el océano que tenía por delante. En el transcurso de mi viaje me enfrenté a algunas turbulencias y adversidades. El mar turquesa se convirtió en una gran masa oscura y revuelta de furiosas olas y espuma. La lluvia y los vientos azotaron implacablemente mi nave. Pero también hubo días de bendición y avance sostenido, en que el sol resplandecía sobre las olas y la suave brisa impulsaba mi barca hacia adelante.

Fe de cara al Año Nuevo

Si bien todo año se inicia con cierta cuota de ilusión y expectación, en nuestros radiantes cielos suelen también asomar algunas nubes de inquietud e incertidumbre, particularmente en los tormentosos tiempos en que vivimos. Nos asaltan muchos interrogantes: ¿Alcanzaré mis metas? ¿Me depararán buena salud los meses y años venideros? ¿Gozará también de buena salud mi economía personal o familiar? ¿Y mi familia? ¿Tendrá el anhelado bienestar?

Al despuntar el año

El día de Año Nuevo me levanto a las cinco de la mañana para contemplar el amanecer. Busco un lugar que tenga buena vista. Este año elegí la azotea.

Normalmente me siento y reflexiono sobre todo lo bueno que me sucedió el año anterior. Doy gracias a Dios por todas esas cosas y luego las archivo para recordarlas cuando necesite algo que me levante el ánimo. 

11 consejos para cumplir lo que te has propuesto

1. Enumera tus metas y elige las 3 ó 4 más importantes para ti. Pide a Dios que guíe tus razonamientos. Él te puede ayudar a decidir con acierto.

2. Sé realista. Todo objetivo que valga la pena exige un esfuerzo, pero a la vez debe ser alcanzable. Fíjate un tiempo prudencial para lograr las metas que te propongas.

3. No pretendas hacerlo todo de una vez. Durante un tiempo determinado concéntrate en el primer ítem de la lista; luego pasa al segundo mientras sigues haciendo progresos con el primero.

Propósitos

Este año me propongo...
sonreír mucho más seguido,
exponer el rostro al viento,
hacerme sabio como un niño
y dar al alma más tiempo
para vivir lo cotidiano...
...este año.

Ahora y siempre

Muchas personas comienzan el año con cierta aprensión por lo que les pueda suceder a ellas, a sus familiares y amigos y al mundo en general.

Es tranquilizador saber que, independientemente de lo que nos depare el futuro, cualesquiera que sean los problemas o dificultades que se nos presenten, Jesús quiere ayudarnos a superarlos. Si lo hemos aceptado como nuestro Salvador, podemos contar con que se desvivirá por nosotros.

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