Año Nuevo

El rompecabezas

En Nochevieja, cuando todos encendieron fuegos artificiales al dar las doce, ¿estabas lleno de entusiasmo y júbilo? ¿O al escuchar las campanadas te invadió una suerte de melancolía y te pusiste a reflexionar en silencio sobre tu futuro?

Al oír las exclamaciones de «¡Feliz Año Nuevo!», ¿sentiste sólo alegría, o también algo de ansiedad por lo que ha de venir? El año pasado yo estaba un poco confusa. 

En vísperas de 2010

El final del año suele ser un momento ideal para reflexionar, alegrarse por los progresos de los últimos meses y aprender de los contratiempos y errores. Seguidamente, conviene dirigir la vista hacia adelante. ¿Qué quieres lograr? ¿Qué te gustaría cambiar?

Algo clave para tener éxito en el año nuevo es hacer planes concretos, pero sin permitir que el futuro nos cause intranquilidad. Claro que del dicho al hecho hay largo trecho. No es tan fácil despreocuparse cuando lo que viene se presenta incierto y uno prevé trastornos de salud, dificultades económicas o conflictos. Por eso no basta con planificar. La paz interior se consigue encomendándole el futuro a Dios y confiando en que Él resolverá todos los problemas.

Imitar al maestro

Ya llegó el año nuevo, y todavía ando pensando cuál será el propósito que me haré para los próximos meses. No estoy excedido de peso y hago buen ejercicio, así que eso queda descartado.

En realidad tenía en mente algo de índole más espiritual o algunas asperezas de mi personalidad que podría limar con miras a convertirme en mejor persona. Alguien planteó algo muy interesante en un escrito que llegó a mis manos hace poco: Cuando intentas abordar una dificultad que enfrentas o te propones madurar y crecer espiritualmente, pregúntate: «¿Qué haría Jesús?». Toma eso como punto de partida.

La vida y las cebollas

Mis amigos y yo decidimos hacer algo diferente para celebrar la Nochevieja. Acordamos que cada uno traería o haría algo que representara el año que acababa. Una persona hizo un collage de fotos de experiencias, familiares, nuevos amigos, etc. Otra cantó una canción que había compuesto. Otras dos interpretaron canciones que tenían un valor sentimental para ellas.

Cuando me llegó el turno, saqué dos cebollas: una entera y la otra picada. Eso era lo que Jesús me había indicado que hiciera cuando le pregunté unas horas antes cuál podía ser mi presentación.

Resoluciones

Pregunta: A principios de cada año me propongo ciertas cosas para sacarle más provecho a la vida. Pero por muy bien que empiece, no logro mantener el impulso inicial. ¿Qué puedo hacer para seguir firme en mis propósitos y conseguir los resultados que anhelo?

Respuesta: Eso nos ha pasado a todos. Resulta doloroso darnos cuenta de que no estamos haciendo los progresos deseados en aquellos aspectos en que sabemos que debemos mejorar. Por mucho que lo intentemos y por muchas determinaciones que tomemos, a veces simplemente no logramos superar nuestros malos hábitos ni cultivar otros buenos. Eso puede resultar tan descorazonador y decepcionante que a la larga perdemos fe en nuestra capacidad de cambio. Puesto que ya lo intentamos y fracasamos, concluimos que lo mejor es darnos por vencidos.

Dejar atrás el pasado

Yo me alegro de que cada vez que atravesamos el umbral de un nuevo año ignoremos lo que nos deparará. Me alegro de que no podamos correr el velo del tiempo y ver lo que nos aguarda.

Lo que sí sabemos es que podemos dejar atrás el pasado, con todas sus preocupaciones e inquietudes, sus penas y desazones, sus errores y tropiezos. Eso me parece estupendo. Todo ello queda por siempre relegado al pasado, y es inalterable. No nos es posible deshacer un solo acto ni desdecir una sola palabra irreflexiva. El nuevo año es una ocasión de volver a empezar.

¡Adelante, siempre hacia adelante!

Pensamientos para comenzar bien el año

No dejes que los errores del pasado nublen tu visión del futuro. Concéntrate en lo bueno que está por venir.

Perlas de Sabiduría1

*

Si pones empeño en vivir al máximo el presente, no tendrás remordimientos el día de mañana.

Un año rico en posibilidades

Otro año ha quedado atrás; por delante se nos abre uno sugestivamente nuevo, rico en posibilidades. Nos asalta entonces la pregunta: ¿Cómo hacemos para sacarle el mayor provecho? Según Jack LaLanne —pionero del acondicionamiento físico— es cuestión de fijarse metas realistas y comprometerse a cumplirlas. Aludiendo a un propósito que con harta frecuencia muchos nos hacemos a principios de año —el de recuperar el estado físico—, LaLanne declaró en una entrevista concedida a la agencia AP en el 2002: «El común de la gente empieza con muy buen ánimo, pero se impone metas inalcanzables. Hace ejercicio dos o tres días y dice: “Esto es muy difícil”. Entonces se rinde. Mantenerse en forma es un estilo de vida. No es algo que se practica por dos semanas o por cuatro meses para bajar 10 kilos de peso. Es una conducta que, una vez adquirida, se sigue de por vida, como peinarse». LaLanne además tiene autoridad para decir lo que dice. A sus 93 años conserva un estado físico envidiable, hace gimnasia todos los días, mantiene una apretada agenda de apariciones en público y aparenta unos 20 ó 30 años menos.

<Page 7 of 8>
Copyright 2019 © Activated. All rights reserved.