Naturaleza de Dios

¿Por qué sufrimos?

Pregunta: ¿Por qué permite Dios que haya sufrimiento? ¿Será que no se conduele de nosotros?

Respuesta: No te quepa duda: Dios se compadece infinitamente de nosotros. A Él le duele vernos padecer a consecuencia de nuestras malas decisiones, o de los yerros y desaciertos ajenos. La Biblia dice: «El Señor es, con los que lo honran, tan tierno como un padre con sus hijos; pues Él sabe bien de qué estamos hechos: sabe que somos polvo» (Salmo 103:13,14 (DHH)).     

De la mano de Dios

Dios nunca te conducirá a un lugar
donde Su gracia no pueda guardarte,
donde Sus brazos no puedan sostenerte,
donde Sus recursos no puedan satisfacer tus necesidades,
donde Su poder no pueda capacitarte.

«Los ojos del Señor están en todo lugar»

Esta mañana, mi marido partió repentinamente a Estados Unidos después de recibir noticias de que la salud de su anciana madre había empeorado. No podíamos costear dos pasajes aéreos transatlánticos, así que aquí estoy, sola en casa y ya echando de menos a Simón.

Procuro paliar la soledad manteniéndome ocupada. Entre que me ponía al día con los quehaceres domésticos y revisaba el correo electrónico, en la Internet encontré un rastreador de vuelos en tiempo real.

¿Comprender a Dios?

No es necesario comprender a Dios para amarlo. De hecho, nadie puede entenderlo del todo. Es imposible, porque Él dice que Sus caminos están muy por encima de los nuestros. «Como son más altos los cielos que la tierra, así son Mis caminos más altos que vuestros caminos, y Mis pensamientos más que vuestros pensamientos»1. No trates de comprender a Dios. Simplemente acepta Su amor por fe.

Jesús trató de expresar las cosas en términos muy sencillos. Dijo: «Si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los Cielos»2. ¿Qué niño pequeño entiende a sus padres, y su propio nacimiento, y los secretos de la vida? Sin embargo, instintivamente es capaz de sintonizar con lo más profundo del mundo: el amor. Siente el amor de sus padres, lo acepta y responde del mismo modo.

¿Qué hay en el Salmo 23?

El Señor es mi pastor: Relación.

Nada me faltará: Provisión.

En lugares de delicados pastos me hará descansar: Reposo.

Junto a aguas de reposo me pastoreará: Frescor.

Confortará mi alma: Sanación espiritual.

Aprovechar la energía espiritual

La represa de Itaipú, ubicada sobre el río Paraná en la frontera entre Paraguay y Brasil, es la mayor planta hidroeléctrica operativa que existe hoy en el mundo. En 1995, diez años después de su inauguración, la revista Mecánica Popular la incluyó en su lista de las siete maravillas del mundo moderno. En el año 2000 generó 93 mil millones de kWh, suficientes para cubrir el 95% de la demanda de energía eléctrica del Paraguay, país de 6,5 millones de habitantes, y el 24% de la del Brasil con sus 188 millones de habitantes. Lo curioso es que esa formidable potencia permaneció inexplotada durante miles de años hasta que se emprendió la construcción de la obra.

Todo lo sincroniza el Señor

Dios tiene que ocuparse del mundo entero y, sin embargo, se las arregla para tenerlo todo bajo control y para que todo marche en el sentido que Él quiere. Todo está planeado y organizado «decentemente y con orden» (1 Corintios 14:40) y no puede suceder nada que no se ajuste a Su voluntad, sobre todo si afecta a Sus hijos, a los que ama y desea siempre favorecer.

Funciona

Todos aceptamos la existencia de la energía eléctrica, a pesar de que nadie la ha visto jamás ni la entiende a cabalidad, ni siquiera los científicos. Conocemos únicamente las leyes por las que se rige y sus efectos, y sabemos aprovecharla para diversos usos. De igual manera, debemos aceptar la existencia de Dios, aunque no sepamos de dónde vino ni cómo llegó a ser. Nos basta con saber que existe y que el universo en que vivimos se gobierna por leyes que Él estableció.

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