La fuerza de la mansedumbre

La fuerza de la mansedumbre

Dios nos manda ser mansos y humildes con los demás.

Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor.  Efesios 4:2 (NTV)

Lleva una vida de rectitud, de piedad, de fe, de amor, de fortaleza en el sufrimiento y de humildad de corazón.  1 Timoteo 6:11 (DHH)

Cuando corrijas a tus enemigos, hazlo con humildad.  2 Timoteo 2:25 (TLA)

Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.  Colosenses 3:12

Promete bendecirnos si somos así

Llevad Mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.  Mateo 11:29

Comerán los humildes, y serán saciados; alabarán al Señor.  Salmo 22:26

El Señor exalta a los humildes.  Salmo 147:6

El Señor tiene contentamiento en Su pueblo; hermoseará a los humildes con la salvación.  Salmo 149:4

El humilde se alegrará de nuevo en el Señor.  Isaías 29:19 (PDT)

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Bienaventurados sois cuando por Mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos.  Mateo 5:3–12

Vístanse con la belleza interior, la que no se desvanece, la belleza de un espíritu tierno y sereno, que es tan precioso a los ojos de Dios.  1 Pedro 3:4 (NTV)

* * *

El hombre manso alcanza la serenidad. Mientras camina en mansedumbre, deja dichoso que Dios defienda su causa. La anterior lucha por defender su posición ha cesado. Ha hallado la paz que trae consigo la mansedumbre.  A. W. Tozer (1897–1963)

Podcast

Ronan Keane

Ronan Keane es el jefe de redacción de la revista Activated. 

Copyright 2019 © Activated. All rights reserved.