Si quieres que dios responda tus oraciones…

Si quieres que dios responda tus oraciones…

Ponte bien con Dios.

El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.  Proverbios 28:13

Si nuestro corazón no nos reprende, confianza tenemos en Dios.  1 Juan 3:21

Memoriza promesas. Reclama lo que te corresponde según la Palabra de Dios, y la fe vendrá por sí sola.

La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.  Romanos 10:17

No ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que el Señor vuestro Dios había dicho.  Josué 23:14

Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos; escríbelos en la tabla de tu corazón. 
Proverbios 7:2,3

El cielo y la tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán. 
Mateo 24:35

Nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina.  2 Pedro 1:4

Sé explícito en lo que quieres que haga Dios.

Pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.  Santiago 1:6

Cuenta firmemente con que Dios te contestará.

Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.  Marcos 11:24

Acerquémonos […] confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.  Hebreos 4:16

Da por hecho que Dios te ha escuchado. Llega un momento en que no hace falta seguir orando, porque sabes que Dios te ha oído y que la respuesta está en camino.

Esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. 
1 Juan 4:15,16 (énfasis añadido)

Mantente firme en la fe y confía, por más que no se vea enseguida la respuesta.

[Abraham] no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.  Romanos 4:19–21

Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.  Hebreos 10:23

No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.  Hebreos 10:35,36

Traduce la fe en hechos.

Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, […] pero [estaba] leproso. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: «Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio». Él entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.  2 Reyes 5:1,10,14

Pedro […] dijo: «Señor, si eres Tú, manda que yo vaya a Ti sobre las aguas». Y Él dijo: «Ven». Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. 
Mateo 14:28,29

[Jesús] dijo [a los leprosos]: «Id, mostraos a los sacerdotes». Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.  Lucas 17:14

Cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a Él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Jesús le dijo: «Ve, tu hijo vive». Y el hombre creyó la palabra que Jesús le dijo, y se fue. Cuando ya él descendía, sus siervos salieron a recibirle, y le dieron nuevas, diciendo: «Tu hijo vive».  Juan 4:47,50,51

Como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.  Santiago 2:26

Aun antes que la respuesta sea palpable, dale gracias a Dios por escuchar y responder tu oración.

Bendito sea el Señor, que oyó la voz de mis ruegos.  Salmo 28:6

Has cambiado mi lamento en baile; […] me ceñiste de alegría. […] Señor Dios mío, te alabaré para siempre.  Salmo 30:11,12

* * *

El teólogo noruego Ole Hallesby determinó que la palabra impotencia es la que mejor resume la actitud de corazón que Dios acepta como oración. Dijo: «Para Dios no tiene ninguna importancia si esa oración se expresa o no con palabras; eso solo tiene relevancia para nosotros. Solo el impotente puede de verdad orar»1.

1. Yancey, Philip: La oración: ¿Hace alguna diferencia?, Vida, 2007

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