Los trotamundos y la jet set

«Muchos correrán de aquí para allá…» (Daniel 12:4).

Los mismos medios de transporte y comunicación modernos que han hecho posible la difusión del Evangelio en todos los países del mundo nos recuerdan otra predicción muy concreta referente a las condiciones imperantes en el mundo durante los postreros días. En el año 534 a.C., el profeta Daniel recibió una extraordinaria revelación, que Dios le dijo que no entendería porque no le atañía. Entre muchas otras cosas, se le dijo:

«Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará» (Daniel 12:4).

La frase «muchos correrán de aquí para allá» evoca rápidos desplazamientos de un lugar a otro. Bien podría haberse traducido: «Los viajes se incrementarán de manera vertiginosa».

Si se tiene en cuenta que durante milenios los medios de transporte tradicionales —el caballo, el camello, los vehículos de tracción animal, los barcos, etc.— no variaron ostensiblemente, la significación de esta profecía queda fuera de toda duda.

Un mundo hiperacelerado

En 1789 George Washington empleó 8 días en recorrer 320 km desde su casa hasta Nueva York, donde iba a tener lugar la ceremonia de su investidura. El que le tomara 8 días no tiene en sí mayor importancia. Lo relevante es que en el año 50 a.C. Julio César habría recorrido esa distancia en igual tiempo. Es decir, que en los 18 siglos que separan a estos dos grandes de la Historia no se produjeron progresos substanciales en materia de transporte. Comparativamente, ¡es impresionante hasta qué punto ha avanzado la humanidad en los últimos cien años!

Hoy en día, el hombre puede conducir a velocidades exorbitantes y cubrir grandes distancias en automóvil. Pero eso no es nada: una nueva generación de jets privados será capaz de volar a casi 2.000 kilómetros por hora66, y el transbordador espacial circunvuela el planeta en 90 minutos.

Hace 2.600 años otro profeta hizo la siguiente descripción de «los días de la preparación del Señor», poco antes de que regrese. «El carro flamea como fuego de antorchas; el día que se prepare […]. Los carros se precipitan a las plazas, con estruendo ruedan por las calles; su aspecto es como el de antorchas encendidas, corren como relámpagos» (Nahum 2:3,4). Ningún carro de caballos ha corrido jamás como un relámpago. ¿Podría tratarse de una visión de nuestras modernas carreteras, llenas de vehículos con los faros encendidos? Sin duda que encajan con la descripción. Si es así, nuestras congestionadas carreteras son una indicación más de que el Señor ha de regresar pronto.

¡Y con qué furia corren! Desde la invención del automotor hace más de un siglo, se estima que han muerto unos 30 millones de personas en accidentes de tránsito.

Actualmente, los accidentes de tránsito —principal causa de muerte por lesiones y décima causa de todas las muertes que se producen en el mundo— representan una importante proporción de los gastos que asumen los servicios de salud de todo el orbe. Se calcula que cada año mueren 1.200.000 personas en accidentes viales, y otros 50 millones sufren lesiones67.

La insaciable sed de viajar

El número de personas que viaja hoy en día no tiene precedentes. En 1990, John Naisbitt subrayó que el sector económico más importante hoy en día es precisamente el que permite al usuario «correr de aquí para allá»:

Los viajes y el turismo constituyen la actividad comercial más vigorosa del mundo. Junto con la informática y las telecomunicaciones, serán una de las tres superindustrias que impulsarán la economía mundial durante el siglo XXI68.

Luego de la caída que experimentó el sector a raíz de los atentados del 11 de septiembre, se temió que no se recuperaría. Sin embargo, la industria del turismo no tenía por qué preocuparse.

En el año 2006 el turismo mundial superó todas las marcas anteriores, a pesar del temor al terrorismo, la gripe aviar y el incremento del precio del petróleo. Ese año se registraron un total de 842 millones de arribos de turistas internacionales, lo que supone un aumento del 4,5 por ciento, anunció la Organización Mundial del Turismo, con sede en Madrid, citando datos preliminares. Este incremento fue precedido por un salto del 5,5 por ciento en 200569.

Según el Consejo Internacional de Aeropuertos, con sede en Ginebra, en 2010 hubo 5.040 millones de pasajeros que utilizaron los servicios de todos los aeropuertos del mundo, lo que equivale a tres cuartos de la población mundial70.

Se estima que en 2007 los viajes y el turismo internacional generarán más de 7 billones de dólares, cifra que se incrementará a más de 13 billones la próxima década. Representa el 10,4% del PIB mundial y genera más de 230 millones de empleos. Se calcula que crecerá a razón de más de 4,3% anual en los próximos diez años71.

Las distancias que recorren modernamente cientos de millones de seres humanos y la velocidad y frecuencia con que se desplazan no tienen paralelo en la Historia. Es indudable que «muchos corren de aquí para allá», tal como predijo Dios que sería en el Tiempo del Fin.

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