Altruismo

La hospitalidad de Nilda

Hace unos seis años nos mudamos a un nuevo barrio. Desde que llegamos hemos procurado tener un trato cordial y mostrarnos amables con nuestros vecinos. Los saludamos con una sonrisa, les preguntamos cómo están. Varias veces preparamos pizza en casa y fuimos a llevársela como gesto de amistad. Pensábamos que estábamos sacando nota alta en cuanto a consideración con los vecinos, hasta que conocimos a Nilda.

Invitación a cenar

Al cabo de 21 años de matrimonio descubrí una nueva fórmula de mantener viva la chispa del amor.

Hace poco salí con otra mujer.

En realidad, fue idea de mi esposa.

Reciclaje solidario

Quedé perplejo al ver unas construcciones muy coloridas y con mucho cuidado por el detalle en un video de YouTube. Casitas muy pequeñas, apenas un poco más grandes que una casita para perros, con puertas, ventanas redondas y techos en ángulo para que corriera el agua de lluvia. Y todas montadas sobre ruedas para poder moverlas. En verdad se veían acogedoras

Una vida abnegada

La abnegación y la generosidad no solo consisten en dar dinero. A veces es más fácil entregar plata que entregarse uno mismo. Para brindar a otra persona nuestro tiempo, atención, compasión, comprensión y oraciones tenemos que ser auténticos. Es necesario dar el primer paso, entender, compadecerse y traducir en hechos nuestros sentimientos. A menudo son esos sacrificios de nuestro tiempo los que realmente cuentan, como cuando renunciamos a nuestro día libre para colaborar con una obra de beneficencia en nuestro barrio o cuando visitamos a un enfermo.

El superhéroe interior

¿Alguna vez has tenido una molestia o dolor que te sorprendió por lo debilitante que era? Quizá fue un dolor en un dedo de un pie o una molestia en el oído, que por pequeña que pareciera no te dio tregua todo el día. De pronto se aparece alguien por ahí que te dice: «Con frecuencia tengo infecciones en el oído y aunque me incomodan no dejo que me saquen de quicio. Lo que debes hacer es pensar positivamente y seguir adelante». La verdad es que aunque debemos esforzarnos por dar «gracias a Dios en toda situación»,1 en esos casos puede ser difícil no sucumbir ante las circunstancias.

El juego de corazones

¿Qué les parece practicar un juego en que uno compite consigo mismo y al mismo tiempo tiene ocasión de hacer algún bien? Llamémoslo «el juego de corazones», ¿bueno?

El año pasado mi hija descubrió que el cáncer de mama que tenía en remisión le había vuelto a aparecer. Noche tras noche me empantanaba con pensamientos depresivos y desesperanzadores.

¿Cómo efectuar un cambio positivo?

Cada vez que echo un vistazo a mi página de Facebook, a un portal de noticias o a los periódicos exhibidos en un quiosco, da la impresión de que estamos plagados de sucesos horrendos. Tengo sentimientos encontrados: por un lado, rabia; por el otro, de desesperanza.

El paraguas

El aire pesado presagiaba lluvia mientras avanzaba a pie por la ciudad de Chiba, Japón. Al ver que las nubes iban opacando el cielo, me reproché no haber llevado el paraguas. Daba la impresión de que de un momento a otro se soltaría el aguacero; pero transcurrían los minutos y nada.

<Page 2 of 11>
Copyright 2021 © Activated. All rights reserved.