Principios generales

El pacificador

Cuando Jesús predicó el Sermón de la Montaña,1 —una de las oratorias más referidas de todos los tiempos— dijo: «Bienaventurados los pacificadores».

¿Qué es, entonces, un pacificador? Una persona que se encuentra con una situación tensa, que enoja o perturba, y promueve la paz. Eso no es fácil y exige valentía.

El hombre del traje gris

Juan suspiró mientras empujaba su carrito en la fila y miraba su reloj por tercera vez. Ya van 40 minutos. ¿Cuánto tardará esto? Se había producido una falla técnica en varias de las cajas del supermercado, por lo que se instruyó a los clientes que se dirigieran a la única que todavía funcionaba. Y apenas tengo unos pocos artículos —pensó—. No sé si llegaré a mi cita a tiempo. El tráfico de la tarde se pondrá peor.

Cuando 1 = 40.000

En la vida hay dos actitudes opuestas. Está los que tienen una motivación que les hace querer trabajar más y mejor. Muchas veces tienen además el don de inspirarnos a hacer lo mismo. Y están las personas que yo llamo desmotivadoras, porque tienden a causar el efecto contrario. En su compañía, uno se siente inepto y adquiere una percepción negativa de sí mismo. En muchos casos, sus sermones y sus críticas constructivas nos intimidan en vez de estimularnos.

Experimento sobre el ánimo

En algún momento a todos nos ha pasado que unas palabras de aliento influyeron palpablemente en nuestro humor o alteraron radicalmente el curso de los acontecimientos, por el solo hecho de que nos inspiraron y cambiaron el cariz de la situación. Tal vez nos encontrábamos al borde del colapso, y esa infusión de ánimo nos abrió todo un nuevo horizonte de posibilidades. O simplemente estábamos agotados después de una larga jornada, y esas palabras de aliento nos reconfortaron y nos devolvieron las energías.

Cultiva las virtudes ajenas

La naturaleza humana muchas veces nos traiciona. Nos formamos opiniones precipitadas sobre las personas, basadas en lo que vemos y oímos, sin molestarnos en ahondar un poco más. El apóstol Pablo advirtió a los cristianos de Corinto 2.000 años atrás: «Ustedes se fijan solo en la apariencia de las cosas»1.

Lo siento

Durante años fui monitora de niños durante el recreo y las actividades en la zona de juegos. Entre tantas corridas, saltos, gritos y juegos con amigos, siempre había un niño que sufría un encontronazo, zancadilla, empujón o algo parecido.

El efecto de una sonrisa

Las sonrisas tienen un poder bárbaro. Seguramente habrás conocido, como yo, a personas que tienen el don de irradiar calidez y simpatía todo el tiempo. Sonríen tanto que estar en su compañía te recarga la batería espiritual. Los bebés también son expertos en esto. Sin pronunciar palabra te iluminan el día con sus sonrisas.

Sé amable

Trata a todos con cortesía, incluso a quienes son groseros contigo; no porque ellos sean atentos, sino porque tú lo eres.
Anónimo

*

La vida es corta, pero siempre hay tiempo para la cortesía.
Ralph Waldo Emerson (1803–1882)

<Page 1 of 6>
Copyright 2021 © Activated. All rights reserved.