Cultiva las virtudes ajenas

Cultiva las virtudes ajenas

La naturaleza humana muchas veces nos traiciona. Nos formamos opiniones precipitadas sobre las personas, basadas en lo que vemos y oímos, sin molestarnos en ahondar un poco más. El apóstol Pablo advirtió a los cristianos de Corinto 2.000 años atrás: «Ustedes se fijan solo en la apariencia de las cosas»1.

Jesús también ofreció un consejo sobre el particular. Nos exhortó: «No juzguen por las apariencias»2. Si somos francos, la mayoría probablemente admitiremos que cojeamos de ese mismo pie, por lo menos en algunas ocasiones. El siguiente pasaje me hizo reflexionar sobre cómo veo a los demás:

«Hace falta amor, esperanza, fe y comprensión para cultivar las posibilidades latentes que hay en una persona y creer que lo que se ve a primera vista es solo una pequeña parte de ella. Puede que creas conocer tan bien a alguien que consideres imposible que cambie; pero ¿qué tal si se invirtieran los papeles? ¿Qué piensas del modo en que te ve y te trata a ti la gente? ¿Crees que se corresponde con cómo eres realmente y cómo quisieras que te traten?»3

Todos nos sentimos estupendamente cuando recibimos algún elogio de la gente de nuestro entorno. Ganamos confianza cuando sabemos que alguien valora nuestras ideas y pensamientos. Por eso, todos podemos hacer más por inyectar ánimo a quienes nos rodean y contribuir a que tengan una mayor estimación de sí mismos. No cuesta mucho demostrar confianza en los demás, aunque no sea más que un poquito. Los resultados pueden ser sorprendentes.

Si queremos que el mundo cambie y ver transformaciones a nuestro alrededor, empecemos por creer que las personas son mucho más de lo que alcanzamos a ver exteriormente. Hagamos aflorar lo bueno en ellas, valoremos a cada una por lo que es, reconociendo sus dones y aptitudes. Al poner de relieve sus buenas cualidades, las reforzamos. Al fin y al cabo eso es lo que hace Dios con nosotros: «Dios nuestro Padre […] y nuestro Señor Jesucristo mismo les den mucho ánimo y los fortalezcan»4.

1. 2 Corintios 10:7 (RVC)
2. Juan 7:24 (NVI)
3. Anónimo
4. 2 Tesalonicenses 2:16,17 (PDT)

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Gabriel García Valdivieso

Gabriel García Valdivieso

Gabriel García Valdivieso —que firma algunos artículos con el seudónimo de Gabriel Sarmiento— es director de la revista Conéctate. Tiene una larga trayectoria como traductor e intérprete. Es además profesor, locutor, redactor de artículos motivacionales y escribe poesía. Ha vivido en tres continentes y desde hace 40 años es misionero voluntario de La Familia Internacional. En su cuenta en Twitter publica noticias, frases y reflexiones: @gabiconectate.

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