Chris Mizrany

Chris Mizrany es misionero, diseñador de páginas web y fotógrafo. Colabora con la fundación Helping Hand en Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

Haz circular el amor

La Biblia ofrece muchos consejos sobre el tipo de personas de las que nos conviene rodearnos. «Camina con sabios y te harás sabio; júntate con necios y te meterás en dificultades»,1 por ejemplo; y «No se dejen engañar: “Las malas compañías corrompen las buenas costumbres”».2

El ateo y la Biblia

Mis amigos Frank y Lisa atendían un puesto de exhibición de libros con contenidos bíblicos. Además entregaban volantes a los que pasaban. Un señor se detuvo, miró la mesa y exclamó:

—Ah, ¿literatura cristiana? Soy ateo.

De la broma a la oración

Hoy, mientras visitaba un pequeño pueblo, aprendí una vez más que cuando Dios dice «salta», debo responder: «¿hasta qué altura?» Él siempre sabe lo que más conviene.

Pasé por un depósito de mercancía y casi me llevo por delante a un hombre que con mucho esfuerzo intentaba subir un neumático pesado a su camioneta. Solté una carcajada y le dije: «Parece que vas a salir rodando» (soy propenso a hacer chistes en momentos inoportunos, lo siento). Él también se rió y yo seguí mi camino.

Los dos pasos del amor

El otro día leí un artículo muy interesante sobre la técnica Feynman, que promete ayudarte a aprender cualquier cosa en cuatro pasos. Me intrigó, pues me gusta aprender y nunca desaprovecho una oportunidad para acelerar el proceso. El artículo decía que Feynman trataba siempre de explicar ideas complejas en términos sencillos.1

Mi torre Jenga

Uno de mis juegos preferidos consiste en desarmar cosas. Se trata de un juego de alto riesgo, pues por muy bien que lo estés haciendo, todo puede echarse a perder muy rápidamente y ahí se acaba la partida.

Mi mes perfecto

Hace poco llegué a una conclusión total y absolutamente prosaica: que no doy la talla, que no soy tan bueno como quisiera.

Una vida signada por el perdón

A lo largo de mi vida he recibido mi cuota de (merecidas) consecuencias por mis transgresiones. Sin embargo, en más de una ocasión no recibí lo que me hubiera merecido. En cambio, obtuve misericordia.

No corremos solos

Con frecuencia oímos decir que nuestra vida de fe se asemeja a correr una carrera o hallarse en medio de una travesía. Hay numerosas canciones, libros y sermones basados en esos conceptos. Como corredor que soy, encuentro inspiración en el versículo: «Corramos con perseverancia la carrera que tenemos delante de nosotros […], puestos los ojos en Jesús».1 Hace poco eso se me hizo patente desde una perspectiva totalmente nueva.

Cómo huir de las olas

Un día mi mujer y yo llevamos a Kristen —nuestra hija de 13 meses— a la playa. El tiempo estaba lindísimo. Era un día perfecto. Mientras caminábamos por la arena tomándola cada uno de una manito, ella sonreía y balbuceaba en su propio lenguaje encriptado.

Jesús y mi mochila

A lo largo de los años mi mochila ha sido duramente maltratada. La he expuesto a un sol inclemente y a lluvias torrenciales, tanto en mi barrio como en viajes al extranjero. Me ha acompañado en labores humanitarias y también en mis vacaciones. De hecho, dondequiera que fui, mi mochila fue conmigo.

<Page 1 of 3>
Copyright 2021 © Activated. All rights reserved.