Que brille tu luz - Septiembre de 2019

La Biblia nos indica la mejor forma de vivir y nos ofrece muchos ejemplos que nos dejan enseñanzas. Los artículos de este número exploran los principios bíblicos que pueden ayudarnos a practicar la vida cristiana en la casa, el colegio y el trabajo.

La razón de la existencia

La razón de la existencia

El escritor y filósofo Ralph Waldo Emerson escribió: «El propósito de la vida no es ser feliz. Es ser útil, honorable, compasivo; que el haber vivido y haber vivido bien tenga alguna trascendencia».

El paraguas

El paraguas

El aire pesado presagiaba lluvia mientras avanzaba a pie por la ciudad de Chiba, Japón. Al ver que las nubes iban opacando el cielo, me reproché no haber llevado el paraguas. Daba la impresión de que de un momento a otro se soltaría el aguacero; pero transcurrían los minutos y nada.

El amor de Dios por la humanidad

El amor de Dios por la humanidad

El amor de Dios es incondicional, no se sujeta a restricción alguna, es constante, no tiene límites. Se entrega libremente pase lo que pase. Cada uno de nosotros ha pecado, y el pecado nos separa de Dios. A despecho de ello, Dios nos ama. Eso no significa que ame todo lo que hacemos, pero nos ama. De hecho, ama tanto a la humanidad que dispuso que esa separación causada por nuestros pecados y malas acciones quedara eliminada por medio de la muerte expiatoria de Su Hijo, Jesús. «A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados. Dios demuestra Su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.»1

Dar o no dar

Dar o no dar

Mahatma Gandhi dijo en cierta ocasión: «El mundo tiene suficiente para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para saciar su avaricia». Resulta fácil decir: «Los ricos debieran ser ampliamente generosos con los pobres y paliar así el hambre en el mundo». Sin embargo, cuando la necesidad nos toca el bolsillo, satisfacerla puede resultar más difícil de lo que nos imaginamos.

Tres vidas

Tres vidas

A mí me encantan las biografías. Las películas, libros y hasta los artículos de internet de corte histórico son muy prácticos para hacernos una idea general sobre una vida. Tomando nota de sus ejemplos —fueran loables o detestables—, tenemos ocasión de ver cómo se desenvuelve una vida y cómo termina, ya sea en la fama o en la infamia, o a veces en el olvido. En algunos casos la trama nos lleva a lugares a los que no se atrevería a ir ni siquiera un novelista.

¿Cómo efectuar un cambio positivo?

¿Cómo efectuar un cambio positivo?

Cada vez que echo un vistazo a mi página de Facebook, a un portal de noticias o a los periódicos exhibidos en un quiosco, da la impresión de que estamos plagados de sucesos horrendos. Tengo sentimientos encontrados: por un lado, rabia; por el otro, de desesperanza.

Tip, el leal

Tip, el leal

En un libro en el que describe sus años como veterinario en los difíciles valles de Yorkshire (Inglaterra), James Herriot cuenta una anécdota sobre Tip, un perro pastor de una granja de la zona. Se topó con él una helada mañana cuando se acercó a la puerta de una casa buscando al dueño. Repentinamente Tip emergió de debajo de un montículo de nieve junto a la puerta, contento y emocionado. James quedó sorprendido y luego le preguntó al dueño por qué dejaba afuera al perro ya entrado en años.

Las reuniones de los miércoles

Las reuniones de los miércoles

Uno no pensaría que aquel hombre se dirigía a un grupo de adultos mayores, algunos confinados a sillas de ruedas, otros aquejados de demencia o Alzheimer.

Sus manos gesticulaban en el aire mientras describía con voz apasionada algún concepto profundo con ayuda de tiza y pizarrón: «¿Quién puede decirme que significa la paz? Tú, Alberto, sí. Dímelo y lo apuntaré. ¡Estupendo! Vamos a participar todos. Lo enviaremos al periódico del pueblo».

Una reflexión fructífera

Una reflexión fructífera

El otro día pasé un rato muy entretenido con mi nieta de 10 años hablando de fruta. Acabábamos de leer los versículos de Apocalipsis 22 acerca del árbol de la vida, que da 12 tipos de fruto: «Después el ángel me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones».1

Tu pequeña luz

Tu pequeña luz

Me encanta leer narraciones vibrantes de personas que fundaron ONG, orfanatos, que adoptaron niños, crearon organizaciones de defensa de la libre competencia o algún otro portento de esos que cambian el mundo. Con todo —y por mucha inspiración que obtenemos de esos ejemplos—, la mayoría no tenemos vocación para ese tipo de misión. Estamos establecidos en un lugar, con una familia y lazos comunitarios, llevando una vida de perfil bastante bajo.

Imperfecto y bendecido

Imperfecto y bendecido

No te permitas caer en la desazón o el desánimo a raíz de tus imperfecciones, pues nunca alcanzarás la perfección. Agradece más bien que Yo esté presente para auxiliarte y obrar por medio de ti. Así no tenderás a desanimarte cuando tropieces o caigas en el camino.

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