Una tracción

Una tracción

Hace un decenio comencé a interesarme por tener un buen estado físico, afición que todavía conservo. Como en mi infancia y adolescencia fui bastante frágil de salud y tenía una constitución poco atlética, me emocioné al descubrir que podía adiestrar mi cuerpo para correr varios kilómetros, levantar pesas e incluso hacer unas cuantas flexiones de codos sin apoyar las rodillas en el suelo.Algo que tenía unas ganas bárbaras de hacer, aunque no me consideraba capaz, era una dominada, es decir, una tracción con agarre invertido. Lo había probado varias veces y a duras penas había logrado levantarme una pizca. Ni hablar de tocar la barra con el mentón. Estaba prácticamente convencida de que no tenía suficiente fuerza en el torso y los brazos.

Un día me puse a lamentarme de eso con un amigo que solía ir al gimnasio a la misma hora que yo. Él me respondió que estaba seguro de que yo podía hacerlo. Era un tipo que estaba muy en forma y entendía del tema, por lo que me creí el cuento y decidí probar. Él me enseñó paso a paso, indicándome que no era solo cuestión de emplear los brazos y los hombros, sino que también eran muy importantes los músculos profundos del tronco y el posicionamiento. Ese fue el primer día de un ejercicio de persistencia que duró varios meses.

Al principio hice por un tiempo tracciones asistidas. Comencé con una y llegué hasta diez. Hice eso un par de meses. Después empecé a probar partiendo desde arriba, desde la posición final: me dejaba caer y me volvía a levantar. O sea, lo intentaba. Al principio no lograba levantarme más que unos centímetros. Al cabo de un par de semanas llegaba hasta la mitad. Anoté en mi diario la fecha en que logré hacer mi primera dominada sin asistencia, tres meses después de fijarme ese objetivo. A partir de ahí, solo era cuestión de tiempo lograr hacer dos, luego tres… y en poco más de dos años ya llegaba a diez.

Me da vergüenza reconocerlo, pero últimamente mi estado físico ha decaído un poco, y en estos momentos solo estoy haciendo tracciones asistidas, aunque con agarre pronado, que son un poquito más difíciles. Recientemente me impuse una meta: voy a ejercitarme hasta ser capaz de hacer una tracción sin asistencia. No sé cuánto tardaré, pero sé que lo conseguiré. Me he demostrado a mí misma que soy persistente y tenaz, y es así como uno logra lo que se propone.

Jessie Richards

Jessie Richards formó parte del equipo de redacción y producción de la revista Activated entre el 2001 y el 2012. Es autora de diversos artículos publicados en la revista y además ha escrito y revisado textos para otras publicaciones y páginas web cristianas.

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