Hallar el equilibrio

Hallar el equilibrio

Al comienzo del año decidí que iba a vivir más saludablemente. Ya sabes... hacer más ejercicio, comer más sano y hasta bajar un par de kilos.

Descubrí rápidamente que con la oferta de comida chatarra que hay, no resulta fácil escoger bien. Con mucha frecuencia la opción menos sana es la más simple (o da la impresión de ser la más sabrosa). A veces es más fácil echar mano de un paquetito de papitas o un sándwich pre-elaborado de la estantería de una tienda que hacerme una ensalada o una comida más sana. A la larga la alternativa saludable bien vale el esfuerzo; así y todo, soy consciente de que en el día a día caigo en decisiones erradas.

Al reflexionar sobre eso, detecté algunos paralelos con mi vida espiritual. Así como no me resulta fácil decidir bien a la hora de comer, caigo fácilmente en la pereza y descuido mi vida espiritual. En lugar de tomarme un rato libre para orar o leer un artículo devocional, lo empleo para navegar por internet, leer las noticias o ver una película o un episodio de una serie. No es que esas cosas sean intrínsecamente malas. Lo malo es cuando no compenso esas actividades con la lectura o audición de escritos y reflexiones espirituales, que son una suerte de agua pura para el alma.

Es preciso prestar atención a nuestra dieta espiritual tanto como a la física. «El cuerpo sin el espíritu está muerto».1 Podemos esforzarnos por prevenir enfermedades espirituales ejercitando nuestra fe y llenando la mente de elementos que nos ayuden a dar con un sano equilibrio: la Palabra de Dios, la oración, música inspiradora, libros devocionales, conversaciones edificantes, amén de manifestar compasión por los demás.

Lo espiritual y lo práctico coexisten en nuestra vida. Si los mantenemos en su justa proporción nos irá mucho mejor.

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Privilegiar
Los jugos naturales sobre las bebidas gaseosas.
Los juegos reales sobre los virtuales.
Los ingredientes naturales sobre los químicos.
Las escaleras sobre los ascensores.
Los productos frescos sobre los enlatados.
La bicicleta sobre el auto.
El deporte sobre la televisión.
Los parajes naturales sobre las calles de la ciudad.
Las excursiones en el campo sobre los centros comerciales.
Las comidas preparadas en casa sobre las comidas rápidas.
Gabriel y Sally García

1. Santiago 2:26 (NVI)

Ester Mizrany

Ester Mizrany es docente y misionera. Colabora con la fundación Helping Hand en Sudáfrica.

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