El enigmático plan

El enigmático plan

Tal vez hayan oído el relato del joven que cometió un grave error y que le costó a la empresa en que trabajaba la nada desdeñable suma de un millón de dólares. El muchacho estaba hecho un manojo de nervios. Al cabo de unos días ocurrió lo que temía: sus jefes lo mandaron llamar.

—Habiendo gastado un millón de dólares en su capacitación —le dijeron—, ¡que no se le vaya ocurrir renunciar!

¿No será así como se siente Dios a veces en relación a los seres humanos? Luego de todo el tiempo y esfuerzos invertidos para crearnos y para que lleguemos a ser los hombres y mujeres que Él quiere y sabe que somos capaces de ser, no me cabe duda de que cuenta con que nos atendremos al plan. Al profeta Jeremías le dijo: «Antes que te formara en el vientre, te conocí, y antes que nacieras, te santifiqué».1

Es bueno saber que Dios tiene un designio y un destino para nosotros y que no nos va a descartar al momento en que cometamos una pifia monumental o fracasemos rotundamente en algo que Él tenía pensado para nosotros. En Su omnisciencia es seguro que tiene presupuestadas nuestras metidas de pata y embarradas, y en Su infinito amor, ni loco que nos va a desechar y dar por perdidos. Es más, Dios no quedará satisfecho hasta que se salve el último de los pecadores, pues «Él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad».2

Dicen que todos sin excepción nos encontramos en la lista de personas más buscadas de Dios. Ni modo, pues, que se va a olvidar de nosotros o dejarnos desasistidos por ninguna circunstancia. Su amor es tan grande que baja a cualquier profundidad para salvar y llega a cualquier extremo para rescatar. Si Él se preocupa hasta del más ínfimo pajarillo y de nuestros animalitos de compañía, como lo expresa el artículo de María Fontaine en las páginas 6 y 7, mucho menos nos va a desamparar a nosotros. Ha apostado demasiado por nosotros y nos acompañará hasta ver cumplido Su plan en cada uno.

Hablando del plan que tiene para cada persona, Ronan Keane nos regala en este número una breve crónica sobre las heroínas bíblicas, que seguramente será un aliento y aliciente para nuestras queridas lectoras.

Lo mejor es que los designios divinos no se limitan a esta tierra, sino que se extienden al más allá, a un lugar de espléndida belleza que Keith Phillips nos describe en su artículo de la página 10.

Y eso no es todo, amigos. No dudo que los demás artículos les darán aliento para no rendirse ante las pruebas de la vida y mantener la mira en la meta celestial donde por fin comprenderemos la razón de todas nuestras vicisitudes.

1. Jeremías 1:5
2. 1 Timoteo 2:4 (NVI)

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Gabriel García Valdivieso

Gabriel García Valdivieso

Gabriel García Valdivieso —que firma algunos artículos con el seudónimo de Gabriel Sarmiento— es director de la revista Conéctate. Tiene una larga trayectoria como traductor e intérprete. Es además profesor, locutor, redactor de artículos motivacionales y escribe poesía. Ha vivido en tres continentes y desde hace 40 años es misionero voluntario de La Familia Internacional. En su cuenta en Twitter publica noticias, frases y reflexiones: @gabiconectate.

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