Los diamantes de Argyle

Los diamantes de Argyle

Me topé con una perla en un artículo del Reader’s Digest de 1997. Trataba de la que en aquel entonces era la mina de diamantes más productiva del mundo: Argyle, en el noroeste de Australia. En su momento de mayor producción rendía decenas de millones de quilates por año, incluido el 90% de todos los diamantes rosas.

La historia empieza en 1969. Se encontraron nueve diamantes en el río Leonard. Los geólogos concluyeron que debía de haber un depósito importante en la zona, pero ¿dónde? Como todo buen misterio, los primeros descubrimientos eran apenas tentaciones y pequeñas muestras de lo que llegaría a ser.

Llevó varios años a los buscadores de diamantes de Argyle reunir el personal y los recursos para comenzar a explorar seriamente la zona. Se internaron río arriba y siete años más tarde encontraron dos diamantes más. ¿Qué hubiera pasado si hubieran abandonado al cabo de seis años?

En ese momento estaban tan convencidos de que se encontraban en el umbral de un gran descubrimiento, que compraron todos los helicópteros, camionetas todo terreno y mapas de la zona para desalentar cualquier competencia. Y así fue nomás. Pronto descubrieron el túnel de Argyle en un volcán dormido. Pese a ello, no fue hasta 1983 —catorce años después de su primer descubrimiento— que comenzó la producción.

De todos los diamantes descubiertos en Argyle, el 50% estaban defectuosos y solo podía dárseles uso industrial; 45% no eran piedras preciosas, y apenas 5% correspondían a gemas de calidad. Del total de piedras preciosas, 16% eran amarillas, 2% blancas, 2% grises y menos de 1% rosadas, rojas o verdes. Los diferentes colores son producto del efecto del entorno en el que se creó el diamante: amarillo (nitrógeno), azul (boro) y rosado (nadie lo sabe a ciencia cierta).

Después de triturar el mineral tres veces, pasarlo por una centrifugadora, radiografiarlo y sopletearlo con ráfagas de aire impulsadas a través de una aguja, los diamantes salen rodando de la línea de montaje. Hay ocho formas de tallado que se le suelen dar a los diamantes. Solo un maestro sabe qué forma es la más propicia para cada piedra. Un error en la fase de corte puede costar decenas de miles de dólares en quilates perdidos.

Las explotaciones mineras cesaron en la mina Argyle en noviembre de 2020 y actualmente el sitio está desactivado y en proceso de modernización. Eso me hace pensar: ¿qué legado dejaré cuando llegue el momento de cerrar mi mina? Sea lo que fuere, consistirá en haber puesto mi vida en manos del Maestro para que me talle y me dé la forma que saque a relucir lo mejor de mí.

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Invierte en el alma humana. ¿Quién sabe? A lo mejor es un diamante en bruto. Mary McLeod Bethune

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Curtis Peter van Gorder

Curtis Peter van Gorder

Curtis Peter van Gorder es guionista y mimo. Dedicó 47 años de su vida a actividades misioneras en 10 países. Él y su esposa Pauline viven actualmente en Alemania.

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