Inhibidores del estrés

Inhibidores del estrés

En vista de que se han escrito miles de páginas sobre el tema del estrés me preguntaba si podía aportarle algo nuevo a alguien que se las ve en esa situación. Seguramente que no. Yo mismo todavía me veo lidiando con esa horrenda bestia que intenta abatirme y despojarme de la alegría de vivir.

Con todo, a lo largo de los años mis muros defensivos se han reforzado y se han elevado, y he aprendido algunos trucos en el camino. Aunque no he superado completamente el estrés, creo que puedo afirmar sin temor a equivocarme que ya no me domina. Con la ayuda de Dios he logrado domesticar esa bestia salvaje. Ya no puede hacerme daño, lo que no quita que debo estar constantemente en guardia.

Lamentablemente no podemos hacer desaparecer el estrés de nuestra vida con un chasquido de los dedos. En todo caso, echémosle una miradita a algunas cosas que me ayudaron a minimizar los efectos negativos del estrés.

La fe en Dios: Dios es como un entrenador que sabe fortalecernos física y mentalmente. Aunque tal vez sintamos que nos estamos muriendo y que ya no podemos más, Él no deja de avalentarnos y alentarnos a seguir un poco más y no rendirnos en los momentos más difíciles. Nunca nos dará más de lo que podamos soportar,1 y si aguantamos un poco más, saldremos fortalecidos y mejor capacitados por librar batallas futuras. Jesús no espera de nosotros un desempeño perfecto; solo desea que confiemos en Él y no nos demos por vencidos. Confía en tu Entrenador Celestial.

Ejercicio físico con regularidad: Se sabe bien que el ejercicio físico induce al organismo a producir hormonas que combaten el estrés y sus enfermedades derivadas. Cuando me sentía agobiado por el estrés me daba un dolor a la izquierda del bajo vientre. Desde que empecé a hacer ejercicio con regularidad, desapareció por completo. Si bien cualquier tipo de ejercicio es mejor que no ejercitarse en absoluto, las actividades y deportes grupales tienen el beneficio adicional de ocupar la mente y activar nuestras aptitudes personales.

Oración y meditación: Es esencial tomarnos ratos para hablar con Dios y descargar nuestras preocupaciones e inquietudes sobre Sus espaldas. Nuestro Padre Celestial nos ama y quiere ayudarnos. Lo único que tenemos que hacer es pedírselo.2

1. V. 1 Corintios 10:13
2. V. Mateo 7:7

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Milutin Bunčić

Milutin Bunčić es profesor de inglés y traductor e intérprete profesional. Vive en Hungría. 

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